-Orale guey ponle en el partido, nomas que no te vayan a ver el jefe-. Las calles empiezan a quedarse vacías, Restaurantes y bares están repletos a menos de una hora de que inicie el encuentro entre la Selección Mexicana y su similar de EEUU.
-Ponte de pie cabrón hay que cantar el himno nacional. ―¡A güeeevo, nos vamos a chingar a los gringos!― dice un trabajador a otro. Las oficinas cierran sus puertas discretamente y se despojan de la camisa y la corbata para ponerse la verde. Hoy juega el TRI, el TRI de mi corazón.
Los más escépticos (desepticons), están al tanto del partido, sí, los qué no vieron ni un solo partido de la Copa de Oro porque decían que eso no tenia relevancia, ahora están meditabundos y desean que hoy gane la selección, los que no saben de fut bol también perciben el ambiente a fiestas patrias pero no saben porque.
Arranco el partido, la historia de siempre “El Perro Bermúdez Vs Martinoli”, todos atentos, nerviosos, unos se persignan, otros hacen expresiones como: vamos cabrones, aguevo, hoy comemos en mc donalds, y después de un rato expresiones como ¡ay!, ¡uh!, ¡ea!, alardean en unisonó.
Rato después Gol de EEUU, bocas cecas, amargo sabor, calambres en la boca del estomago, -Bola de pendejos, dejaron solo al negrito-, -Cargame la chingada, lo bueno que no fue Donovan-, México pierde 1-0.
Las miradas fijas en el Temo, hasta los que lo odian creen que puede ser la salvación, México domina, tiene llegadas pero no cae el gol, después Cuau, sí, El Temo toca a su derecha para Castro, este ve el panorama y es difícil entrar al área, decide pegarle, le pega –Bonitoooo, aguevooo, golaazoooo- millones de gargantas alientan y suspiran el gol del empate, más nervios y se acaba el primer tiempo.
Nadie se mueve de sus sillas, las rondas de micheladas y pacíficos no cesan ya salió Cuahutemoc, entro Vela, le dan ánimos, llegadas, llegadas, no cae gol, entra Nery, sale Guardado-no mames como que Guardado, ese wey es bueno-, sí, es bueno pero no en este partido, se acaba el tiempo, tods atentos, ven el reloj, sale Guille, entra Sabha.
-Guey ese cabrón va a meter el Gol, checate.
GooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooL, como en el comercial de Tecate, todos gritan, se abrazan, se besan, la chocan aunque no se conozcan, el TRI nos une, es la selección, la única capaz de darnos esos 90 minutos de gloria, cuando juega la selección no hay crisis, no hay pobreza, no hay narco, no hay secuestros, no hay robos, no hay Chiapas, no hay Obama, no hay nada malo, todo es felicidad, hoy un país se detiene para ver al Tri de mi corazón.